Los tatuajes, otra moda de mierda
February 20, 2013 in Opinión

Con @agnesriba. Foto de @modernacongafas.
A veces me sorprende como algo que aún se está normalizando de repente se convierte en una moda en la boca de muchos. Quizá si sea una moda tatuarse, que la tendencia haga que ciertos tipos de tatuajes en determinadas zonas del cuerpo se vean ya como habituales. Pero si es una moda, vaya moda de mierda.
Para empezar, la buena presencia en este país es una imagen intacta desde hace más de medio siglo que parece que evoluciona a pasos muy pequeñitos. Igual por el centro de una gran ciudad como Barcelona te mira poca gente, incluso alguien te dice que les gusta. Pero al volver al barrio, o al ir de visita a cualquier otra ciudad, te conviertes en el centro de las miradas.
Entonces escuchas eso de que si te tatúas ya sabes que la gente te va a mirar. De hecho, casi parece que todos los que nos tatuamos lo hagamos para llamar la atención. Alguno habrá así, no me cabe duda, pero no es mi caso. Es una moda muy cool si vives en Londres, donde puedes ir con una regadera en la cabeza y seguramente nadie pestañeará. O en Nueva York.
Aquí, esta tendencia tan de moda te obliga muchas veces a ir con manga larga en verano en muchos trabajos, a ocultar en las entrevistas todos los tatuajes para ver si hay suerte y puedes tener una oportunidad. La discriminación de las personas tatuadas existe, porque una cosa es tener algún tatuaje pequeño y socialmente aceptado y otra es llevar las dos mangas largas de tinta hasta arriba. O las piernas. O el pecho.
Y es que yo tengo una palabra para mi “yo del verano”: asustaviejas. Si en invierno es habitual que la gente mayor me pida ayuda o me hable de forma espontánea, no estoy exagerando si os digo que es habitual que mucha gente se agarre el bolso, o el monedero, cuando paso cerca de ellos en verano. Incluso que se cambien de acera.
Soy una asustaviejas en el barrio de mis padres, en muchos de los barrios periféricos donde he vivido, en algunos de los trabajo que he tenido. Cuando doy clase a personas mayores, normalmente se sorprenden el primer día, pero el trato constante y semanal les hace verte de otra forma. Aunque haya gente incapaz de mirarte a la cara y simplemente te mire a los brazos, o se te acerque a decirte que si se pueden borrar y que yo haga lo que quiera pero que nos les gustan nada.
Mi peor momento, el de más rabia, fue en un aeropuerto, en Berlín. Sentada sola, escuchando música, en tirantes, mis amigas en otras sillas. Dos mujeres mayores, con el pelo blanco y muy bien vestidas, no hacían más que mirarme. Las tenía justo delante. Debieron de pensar que era una alemana más porque empezaron a hablar de los horribles que eran mis tatuajes, de que como podía ir así por el mundo, que tenía que estar loca. Que cómo iba a cuidar de mis hijos cuando los tuviera. Que qué les iba a decir.
Como hago siempre que me pasa esto, simplemente me levanté y me fui.











Disculpe pero habla usté como si los tatuajes no fueran una elección personal de un adulto. Como si los tatuajes no fueran precisamente una manera de exteriorizar esa rebeldía infantiloide y “outsider” que todos llevamos dentro, como si buena parte del rollo no fuera precisamente asustar a las viejas. Si le marginan por ir decorada como un tebeo y eso le molesta tal vez debería usté haberlo pensao mejor, nadie la obligó.
Lo que más gracia tiene de este mierdo de artículo que abunda en el sentimiento teenager de “Soy diferente, soy un rebelde y la sociedá no me comprende” es que está entre “Bizcocho de yogur vegano” y “¿Conoces el hair chalking?” :_D Ahajaja Espero que a nuestra generación no le pille ninguna guerra porque somos más tolais xDD
Precisamente por mi parte no ha habido nunca intención asustar a nadie. Lo que representan los tatuajes para mi es cosa mía y para mi lo guardo, pero no tiene nada que ver ni con la rebeldía ni con ningún sentimiento outsider. A mi me encantaría poder ir tranquila en verano sin tener que escuchar al menos un insulto diario por vivir en Barcelona y no en Londres o cualquier otro lugar donde la gente tenga menos prejuicios y bastante más educación. Cuando alguien es marginado la culpa es de los que marginan: yo no molesto a nadie por llevar tatuajes visibles. Me voy a hacer otro bizcocho.
Te entiendo perfectamente,yo no es que vaya muy tatuada,la verdad,pero si que llevo una estética que para mi es bastante normal,pero para muchos es “chocante”…mi única intención es ir como me da la gana,ni llamar la atención ni ir de radical por la vida,ni outsider ni ostias.
Y estoy hasta la pera de que la gente se agarre el bolso o mire como si hubiera visto un fantasma,por no hablar de cuando estás buscando trabajo…más que nada,porque entonces es cuando me doy cuenta de que vivimos en una sociedad donde se valora más lo que aparentas que lo que eres,donde aquellos que aseguran no ser superficiales,que van de moralistas,que dicen eso de “lo importante reside en el interior de las personas”…se muestran como,verdaderamente son;unos hipócritas de mierda,borregos,conformistas,que visten,viven y piensan como les han dicho,cuatro atontados.
Por cierto “Hombre ilustrado”,asociar el veganismo con ser un tolai,me toca especialmente la pera…porque seré vegana,pero reparto ostias como tofus…
Gracias por tu punto de vista Anneke, te has explicado a las mil maravillas. Muy fan